UNIDEMA Research elabora informes cuatrimestrales de Evolución y Coyuntura Económica. Puede acceder a ellos en la siguiente página.
El contenido presenta un análisis de la coyuntura económica de España durante el cierre de 2024, destacando un auge significativo en el Producto Interior Bruto (PIB) del país y logrando cifras récord en la afiliación a la Seguridad Social. Se evidencia un crecimiento del PIB del 3,5% interanual, impulsado principalmente por el consumo privado; un incremento del empleo de un 2,14% aunque la productividad asociada a éste muestra un crecimiento que alcanza un exiguo 0,85%. Además, se detalla una moderación en la inflación y el impacto positivo de los precios de los alimentos, que ha permitido mantener el poder adquisitivo de los consumidores. El análisis concluye con una comparación de la situación económica de España frente a otros países, destacando la debilidad de la Eurozona y el crecimiento en América Latina.
Principales puntos
Datos de coyuntura económica
La economía española cerró el 4T de 2024 con un crecimiento del PIB del 3,5% interanual. El crecimiento en el 4T se apoyó en la demanda interna que contribuyó 3,5 p. p. al crecimiento interanual del PIB impulsada por el consumo privado y la inversión; mientras, la demanda externa tuvo una contribución nula, 0,6 p. p. menos que en el 3T.
Creció un 0,8% intertrimestral, al igual que el registro del 3T.
El Producto Interior Bruto de España ha demostrado un crecimiento significativo durante los últimos años: ya en 2023, el PIB de España creció un 2,3% respecto al año anterior, aunque por debajo del 4,6% registrado en 2022; un crecimiento que mantiene un patrón desde la crisis por pandemia: con una expansión , y de las exportaciones de servicios, frente a la debilidad de una inversión privada y de las exportaciones de bienes; por el contrario el ejercicio 2024 ha roto la tendencia de los últimos años por la moderación en el gasto público que finaliza con una aportación al PIB de 0.96 que se ha ido produciendo a partir del segundo trimestre del año y un crecimiento, aunque moderado, pero sólido, de la inversión que se ha aupado al cierre de ejercicio con un incremento notable del 0,5 respecto a un exiguo 0,05 con el que cerró el ejercicio anterior y una demanda externa a la fuga dados los numerosos frentes económicos y políticos que se maneja el contexto internacional.
Si lo desagregamos en componentes por el lado de la demanda, el PIB mantuvo su elevado ritmo de crecimiento apoyado en el consumo privado que aporta algo más de dos puntos porcentuales al crecimiento; en contraposición, el consumo público, que representa alrededor de un 20% del PIB se anotó apenas 0,96 puntos porcentuales. con un crecimiento del 0,4% intertrimestral, lo que representa una moderación tras su elevado crecimiento, 2,5% intertrimestral en el 3T.
Notable ha sido el avance trimestral que se anotó la inversión en el último tramo de 2024 con un incremento de 2,8 p.p. respecto al trimestre inmediatamente anterior negativo y un resto de ejercicio excesivamente átono. La demanda externa contribuye en negativo lastrada por las importaciones de bienes.
Por el lado de la oferta el motor de crecimiento del PIB sigue siendo el sector servicios, en concreto las ramas de transporte y hostelería que aportan 1,09 p.p.
En 2024 España creó alrededor de 468.100 ocupados en el cuarto trimestre de 2024 que se suman al acumulado en los ejercicios anteriores alcanzando un total de 21,9 millones de afiliados a la Seguridad Social.
La tasa de paro ha descendido considerablemente, situándose en un 10,6% en el último trimestre de 2024.
La siguiente tabla recoge la distribución de la población ocupada en España por régimen profesional, tipo de contrato, peso de los sectores público y privado y duración de jornada
En cuanto a la distribución por sectores productivos el gráfico abajo muestra la intensidad con la que el sector servicios absorbe la fuerza laboral del país,
España experimenta un crecimiento del empleo que no se corresponde con un aumento de la productividad proporcional.
La productividad en España, medida en términos de PIB por hora trabajada y caracterizada por una escasa especialización y orientada en su mayoría al sector servicios caracterizada por un crecimiento modesto, ralentiza un poco más este dinamismo que, pasa de un aumento del 2,13% de 2023 o del 3,95% de 2022 a una tasa interanual por debajo del 0,9%.
Esta desaceleración en relación al cuadro de arriba, también se observa en la inversión, aunque con menor intensidad 1,8% frente al 3,%.
Por el lado de la formación bruta de capital fijo (inversión “creación” de activos duraderos como maquinaria o vivienda nueva), ésta, se ha mantenido prácticamente estabilizada desde mediados del año 2020, manteniendo un nivel inferior al previo a la crisis por pandemia. En el cuarto trimestre de 2024, aumentó un 2,8% intertrimestral.
En este avance tuvo un mayor peso la inversión productiva: las compras de material de transporte se dispararon un 15% y las de maquinaria y bienes de equipo, un 4%. Por el contrario, la inversión en construcción de vivienda apenas avanzó un 0,9%.
Respecto al futuro las empresas españolas muestran un nivel de optimismo considerable en su evolución a futuro.
El Índice de Gestores de Compras (PMI) de España es un indicador clave que mide la actividad económica en el sector manufacturero y de servicios.
El índice, publicado por el Markit mide el nivel de actividad de los gerentes de compra en los sectores manufacturero o servicios; y da una indicación acerca de la salud de la industria; cualquier lectura por encima de 50 indica expansión, mientras que una lectura por debajo de 50 indica contracción.
El PMI manufacturero HCOB de España subió a 53.3 en diciembre de 2024 desde 53.1 del mes anterior. Esto marcó el undécimo mes consecutivo de crecimiento manufacturero acercando el índice al máximo alcanzado en octubre. La actividad manufacturera cerró así un ejercicio 2024 con una aceleración en la producción y en nuevos pedidos impulsados por una demanda enérgica.
El PMI de Servicios HCOB de España subió a 57.3 en diciembre de 2024, frente a 53.1 en noviembre. Esto marcó el decimosexto mes consecutivo de expansión y el crecimiento más fuerte desde abril de 2023. El crecimiento fue sustentado por una sólida demanda subyacente y una normalización de la actividad del mercado tras los efectos disruptivos del fenómeno meteorológico Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA).
El PMI en España refleja así una economía en expansión, con el sector servicios liderando el crecimiento y el sector manufacturero mostrando una expansión más moderada.
Por el contrario, la actividad económica de la zona euro concluye 2024 en un estado más que frágil si nos referenciamos a las gráficas anteriormente descritas.: PMI Manufacturero y PMI Servicios; donde, el índice PMI Manufacturero, se situó en 45,1 puntos, frente a los 45,2 del mes anterior, lo que supone la peor lectura del dato en los tres últimos meses, donde, con la nueva caída en diciembre, el PMI manufacturero de la zona euro amplía a dos años la actual secuencia de contracción de la actividad en el sector.
El PMI de servicios de la zona del euro de HCOB se expandió aunque de forma modesta de un 49.5 de noviembre a un 51,4 de diciembre superando la barrera de los 50 acerca de la salud de la industria.
El índice de precios al consumo, que mide la evolución del coste de la vida, cerró el pasado diciembre con un aumento del 2,8%, cuatro décimas más con respecto al dato de noviembre, impulsada sobre todo por el aumento de los precios de los carburantes y de la retirada de medidas que se pusieron en marcha para mitigar la escalada inflacionista, dirigidas a contener el encarecimiento de los alimentos y la electricidad, Pese al incremento la variación es muy inferior a la registrada en el ejercicio precedente del 3,1%.
De hecho, la inflación de los alimentos se ha mantenido contenida en los últimos meses y cierra el año en el 1,8%, un punto por debajo de la inflación general y desacelerado de forma notable en 2024, cerrando 5,5 puntos por debajo de la registrada en diciembre de 2023. En esta moderación es especialmente relevante la bajada del precio del aceite de oliva, que se redujo un 12,3% en el último año.
La renta de los hogares mantuvo un ritmo de crecimiento elevado a nivel agregado que impulsa la tasa de ahorro. En concreto, la renta bruta disponible de los hogares creció un 8,2% interanual en el 3T, mientras que el gasto en consumo final avanzó un 6,6% interanual.
Este dato sugiere que los hogares españoles experimentaron una mejora significativa en su situación económica en el tercer trimestre de 2024, y este aumento en la renta disponible tuvo efectos directos sobre sus patrones de ahorro y consumo.
La economía de la Eurozona constata una debilidad lastrada por la contracción de su locomotora alemana incapaz de dejar atrás la crisis con dos años consecutivos en negativos. Mientras la economía estadounidense sigue dando síntomas de fortaleza y crece con fuerza en comparación, con una tasa de paro cerca de los mínimos y una inflación que se ha ido acercando al objetivo de estabilidad de precios del 2%.
También las principales economías de América Latina crecen a un ritmo reseñable, con descensos de la inflación; la excepción es Argentina que abocada a un duro plan de ajuste económico se sometió a un año de contracción, pero donde ha logrado desacelerar su frenético ritmo inflacionario a la mitad en comparación con el crecimiento de precios acumulado en 2023 que alcanzó el 211,4%.
La situación económica en España al cierre de 2024, se caracteriza por un crecimiento del PIB, la creación de empleo y una moderación en la inflación.
El PIB de España mostró un crecimiento notable del 3,5% en términos interanuales, impulsado principalmente por el consumo privado aunque la inversión dio signos de recuperación. Sin embargo, la productividad es un área de preocupación, con tasas de crecimiento que han disminuido considerablemente, muy lejos del ritmo de crecimiento en la creación de empleo. El empleo alcanzó cifras récord, pero la desaceleración en la productividad de la inversión y la inflación moderada plantean interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento.
Durante el 4T de 2024, el consumo privado contribuyó significativamente al crecimiento del PIB, mientras que la inversión empresarial repuntó un 2,8% intertrimestral, siendo la compra de transporte y maquinaria las más destacadas. A pesar de ello, la inversión en construcción se mostró estancada. La tasa de paro también disminuyó al 10,6%, mientras que los hogares experimentaron un aumento del 8,2% en su renta bruta disponible.
Con los datos proporcionados de 2024, podemos realizar una predicción para la economía española en 2025 tomando en cuenta las tendencias actuales y ciertos factores clave:
En general, 2025 debería ser un año de moderación en el crecimiento, con un empleo estable pero con retos relacionados con la productividad y la inversión en sectores clave.
El panorama económico global al cierre de 2024 muestra una recuperación desigual entre las principales economías.
España cerró 2024 con un crecimiento económico sólido, aunque con retos estructurales.
Para 2025, se espera un crecimiento más moderado, con desafíos en productividad y diversificación de la inversión.
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