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Eduardo Blasco

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Ana Campillo

Ana Campillo

Omar Ruíz

Omar Ruíz

EL ESTADO DEL SECTOR TURÍSTICO ESPAÑOL EN 2021

UNIDEMA RESEARCH

INFORME Nº1

27/07/2021

Autor: Miguel Puga Barba 

Co-Autor: Eduardo Blasco - Economista Jefe Unidema Research

El sector turístico experimentó en el año 2020 la mayor caída de su historia a nivel mundial, con unas pérdidas estimadas de entre 2,4 (UNCTAD 2021) y 4,5 (WTTC 2021, 3) billones de dólares. Estas cifras están muy alejadas de las observables en la crisis financiera internacional del año 2008, donde la caída fue 11 veces menor que la del pasado año.

Por tanto, vemos que estamos ante una situación nunca vista hasta la fecha y en donde los hábitos de los consumidores, la forma de relacionarse y los servicios que se demandan, entre otros factores, se han visto afectados y se seguirán viendo afectados tanto en el corto como en el mediolargo plazo.

En primer lugar, debemos observar la situación del turismo en el año 2020 y en el año inmediatamente anterior a la expansión del virus, con el fin de analizar la forma en que ha impactado económicamente esta pandemia. Para ello acudimos a distintos indicadores macroeconómicos como son el Producto Interior Bruto (PIB), el empleo o las exportaciones.

En 2020 el turismo representó el 5,9% de toda la actividad económica de España (WTTC 2021, 7). En total, el valor de sus actividades supuso en torno a 66.000 millones de euros, de un PIB en 2020 que rondó los 1,121 billones de euros (INE 2021), un PIB que experimentó una caída del 10,8% con respecto al año anterior. Tanto los bienes y servicios producidos en España como la aportación del turismo a esta producción descendieron debido a la pandemia. 

Esto supuso una pérdida de más de 100.000 millones de euros en comparación con el año 2019, donde la actividad económica del turismo supuso el 14,1% del total del PIB (más de 175.000 millones de euros) (WTTC 2021, 7).

En cuanto al empleo, gracias al turismo más de 2,85 millones de ciudadanos estuvieron ocupados en esta actividad en 2019, suponiendo el 14,4% de todo el empleo en la economía española. Esta cifra experimentó una caída como consecuencia del coronavirus en el año 2020, donde se perdieron más de 300.000 empleos relacionados con el turismo. Se pasó de 2,9 millones de empleos en 2019 a 2,6 millones de empleos en 2020 (el 13’3% del empleo), una caída del 10’8% en el empleo de este sector, según los datos sobre España del World Travel and Tourism Council.

Como consecuencia de la pandemia, el gasto en el turismo tuvo un marcado componente nacional, motivado fundamentalmente por las restricciones a la movilidad entre países como los cierres perimetrales o los cierres de fronteras, aunque también por el propio miedo al virus que ha conseguido modificar las preferencias de los consumidores, haciendo que una parte de los potenciales turistas no viajen por miedo a contagiarse. De esta manera, en el año 2020 el gasto nacional supuso el 63% de todo el gasto en turismo en España, en torno a 28.574 millones de euros, mientras que el gasto internacional rondó los 16.618 millones de euros, un 37% del total del gasto (WTTC 2021). Este hecho supone una ruptura total con la tendencia hasta la fecha, ya que históricamente el turismo internacional ha representado un mayor porcentaje del turismo total en España.

Estas cifras contrastan con las ofrecidas en el año anterior a la pandemia, donde el gasto nacional representó el 43% del gasto total, suponiendo un gasto de 58.000 millones de euros. Por el otro lado, el gasto internacional se cifra en 75.462 millones de euros, el 57% del total.

España fue el tercer país del mundo donde los turistas internacionales gastaron más dinero en el año 2019, sólo superada por China o Estados Unidos. Como consecuencia de la pandemia, España pasó al sexto puesto y fue superada por Francia, Alemania e Italia, con una caída del 78,2% en este gasto (WTTC 2021, 23). 

Como podemos observar, el gasto en España en 2020 fue de 45.192 millones de euros, mientras que en 2019 fue de 133.462 millones de euros, una reducción de más de 80.000 millones de gasto. 

El gasto del turismo por ocio supera ampliamente al gasto del turismo por negocios, el gasto del turismo por ocio alcanzó en 2020 la cifra de 40.000 millones de euros, mientras que el gasto turístico por cuestiones de trabajo apenas llegó a los 5.000 millones de euros, representando un 89% y un 11% respectivamente. En 2019, el gasto turístico por ocio ascendió a 118.643 millones de euros y el gasto turístico por negocios a los 15.420 millones de euros, significando el mismo porcentaje.

En cuanto a la procedencia de los turistas, observamos algunos cambios de origen entre el año 2019 y el año 2020, fundamentalmente un cambio en el orden entre los países de donde más turistas procedían. 

Mientras que Reino Unido fue el principal origen de los turistas que viajaron a España (representando el 22% del total de viajeros) en el año 2020 fue el segundo país, pasando de 18 millones de turistas en 2019 a 3,1 millones de turistas en 2020. Alemania fue el segundo país con mayor afluencia de turistas hacia España en 2019 (con el 13% del total), mientras que en 2020 bajó hasta el tercer puesto (11% del total), pasando de 11,15 millones de viajeros a 2’4 millones. El principal cambio lo protagoniza Francia pasando del puesto 3 en 2019 (con el 13% del total) al puesto número 1 en 2020 (18% del total), con 11,14 millones de turistas en 2019 a 3’8 millones en 2020. Tanto Italia como Países Bajos se mantuvieron en el cuarto y quinto puesto, de forma respectiva. Pasando Italia de 4,5 millones de turistas a 948.000, mientras que el número de viajeros procedentes de Países Bajos pasó de 3,68 millones a 922.000.

El número total de turistas en el año 2020 fue de 18,95 millones, una cifra un 75% más baja que la presentada en 2019, donde el número de turistas ascendió hasta los 83,5 millones y presentó una cifra récord.

Por otro lado, el turismo español hacia otros países se repartió fundamentalmente entre Francia (36% del total), Italia (15% del total), Portugal (9% del total), Reino Unido (7% del total) y Alemania (3% del total).

Estas cifras siguieron el mismo orden que en el año 2019.

Una vez hemos analizado la situación actual del sector turístico, debemos tratar de visualizar cómo se comportará esta industria ante el nuevo cambio de paradigma que ha supuesto la pandemia. Es evidente que las restricciones a la movilidad, la limitación de derechos y el shock producido por el virus ha afectado en nuestro comportamiento, especialmente en la forma de relacionarnos con los demás. Este tipo de modificaciones en los hábitos y costumbres afectan más sensiblemente a negocios como los relacionados (directa o indirectamente) con el turismo, debido a que es una actividad económica que se caracteriza por una mayor interacción social entre las partes y por su presencia física. No es lo mismo comprar en un supermercado donde hasta se puede hacer la compra a través de internet, que planear un viaje con la familia o los amigos donde se va a estar en contacto directo con ellos durante varios días o semanas. 

Para tratar de predecir cómo se comportarán los consumidores y, por tanto, adaptar la oferta a la demanda, hemos de analizar el comportamiento de los turistas durante la pandemia y en la actualidad, teniendo en cuenta que el progresivo avance de la vacunación va a marcar todas estas tendencias.

Según distintas encuestas (ObservaTUR 2021, 24), las principales razones por las que no viajarán algunos turistas este año son:

  • Motivos económicos (40%): Por disminución de los ingresos (28%) y temor a los ingresos futuros (12%).
  • Miedo al virus (23%): Por miedo a un rebrote fuera de casa (14%) y por temor al contagio (9%).
  • Pérdida de interés (15%): Debido a las medidas de seguridad, algunas actividades pierden el interés de los turistas.
  • Motivos laborales/estudio (12%): Los estudios y el trabajo durante todo el verano impiden que algunos turistas se tomen vacaciones.
  • Otros motivos (10%).

Estas percepciones contrastan con las ofrecidas en el verano de 2020, donde la principal razón para no viajar era la pandemia (33%), seguida de las razones por motivo económico (31%) (ObservaTUR 2021, 28).

Quienes aluden a razones económicas como motivo principal para no viajar este año son fundamentalmente los jóvenes con una franja de edad de 18 a 24 años, el 70% de estos jóvenes señala un problema de ingresos como razón principal para no viajar, el restante 30% se debe al miedo al virus. En este mismo sentido, las siguientes franjas de edad (25-34 años y 35-44 años) también señalan de forma muy marcada a los problemas económicos como principal razón, con un 48% y 43% de forma respectiva (ObservaTUR 2021, 25).

En esta encuesta podemos comprobar como la pandemia ha hecho estragos en los ingresos y el patrimonio de todos los ciudadanos, especialmente entre los menores de 45 años y entre los más jóvenes, ya que si nos vamos a las razones que se presentaban en el verano de 2020 vemos que los “motivos económicos” no tenían un peso tan grande.

En 2020, tan sólo un 25% de los jóvenes de entre 18 y 24 años señalaba la falta de ingresos presentes o futuros como razón para no salir de vacaciones, mientras que en las distintas franjas de edades se hacía mayor el porcentaje de individuos que veían como principal problema la cuestión económica. Así pues, el 42% de las personas con una edad comprendida entre los 25 y 34 años señalaba la cuestión monetaria, entre las edades de 35 a 44 años era del 32%, de 45 a 54 años el 35% y de 55 a 64 años era del 32% (ObservaTUR 2021, 29).

Como ya hemos mencionado, esto contrasta con los motivos mencionados en el año 2020 para no irse de vacaciones. En ese año, el 44% de los más jóvenes (18-24 años) aseguraban que el miedo a la pandemia era el principal motivo para no viajar, mientras que en el grupo de 25 a 34 años era del 33%, entre las edades de 35 a 44 años era del 24%, entre los comprendidos en la franja 45 y 54 años era del 28%, y entre los tramos de 55 a 64 y 65 o más el porcentaje se elevaba hasta el 41% y el 47%, respectivamente.

Este cambio en el transcurso de un año tiene un motivo muy claro, y no es otro que la caída en los ingresos de los más jóvenes durante la pandemia.

Según un informe de Caixabank Research (Garcia Arenas et al. 2021) publicado el pasado 11 de mayo sobre las consecuencias de la pandemia en relación con los ingresos y el consumo de distintas generaciones, podemos ver como el grupo más afectado fue el de los jóvenes de 18 a 29 años ya que fueron quienes sufrieron una caída del 8,1% en sus ingresos medianos, un desplome hasta cuatro veces mayor que el de los adultos (de 30 a 64 años). De hecho, el único grupo generacional que vio como sus ingresos no sólo no se veían afectados de forma negativa, sino que aumentaban durante la pandemia fue el de los ancianos (65 años en adelante), que vieron como sus ingresos medianos crecían un 1,1% durante 2020.

Dicha caída entre los ingresos medianos de los jóvenes fue mucho más perjudicial para aquellos que están incluidos entre los quintiles salariales más bajos, así el primer quintil sufrió una caída de las rentas de casi un 30% en comparación con el año anterior. El segundo y tercer quintil rondan el 5% de caída, mientras que el cuarto quintil apenas sufrió pérdida alguna y el quinto quintil vio aumentados sus ingresos durante el 2020.

La brecha entre los ingresos de los jóvenes y los adultos se hace más que evidente cuando vemos que sólo los adultos que conforman el primer quintil son los que han sufrido una pérdida de ingresos durante el pasado año, una caída que oscilaba en el 5% con respecto a 2020. El resto de los adultos repartidos entre los distintos quintiles de salario no vieron reducidos sus ingresos.

Este descenso de las rentas del trabajo percibidas por los jóvenes se traduce también (en parte) en una merma del consumo, este descenso del gasto afectó más especialmente a los trabajadores jóvenes del primer quintil con un descenso del 16% interanual. Aquí hay que diferenciar entre el consumo del primer quintil y del resto de quintiles (2, 3, 4 y 5), ya que mientras el descenso del consumo en el primer quintil puede deberse parcialmente a la disminución de los ingresos, en los otros cuatro quintiles se ha de traducir necesariamente esa disminución del consumo en un ahorro de dichos trabajadores jóvenes.

Si los jóvenes de los quintiles dos, tres, cuatro y cinco no vieron perjudicados sus ingresos de forma tan intensa como el primer quintil, pero aún así su consumo se vio aproximadamente igual de afectado y además sus ingresos no descendieron en demasía o no se vieron afectados, esto quiere decir que esa parte que no destinaron al consumo la destinaron al ahorro.

No obstante, el número de jóvenes que no vieron afectados sus ingresos es bastante menor en comparación con los que sí vieron mermados sus rentas salariales porque el 64’5% de los jóvenes de entre 16 y 24 años obtuvieron un sueldo de menos de 1.324€ al mes durante dicho año, el 30’1% percibió un salario de entre 1.324€ y 2.221€, y sólo el 5’3% de los jóvenes ganaron un sueldo de más de 2.221 € al mes (INE 2020). Con lo cual, vemos que la gran mayoría de los jóvenes están ubicados entre los salarios más bajos, justamente los que más afectados se han visto con la pandemia y lo que explica que los jóvenes tengan una enorme preocupación por sus ingresos (presentes y futuros), lo que los lleva a no viajar durante este 2021.

Por otro lado, conforme se va incrementando la edad de los encuestados, también va incrementando la importancia que se le da a las cuestiones sanitarias o de seguridad.

Una característica que observamos al comparar las tendencias de 2020 y 2021, es que parece haber un retorno a las costumbres previas a la crisis del covid-19. Ya que, por ejemplo, mientras en el año 2020 el peso del “Alojamiento propio” tuvo una fuerza muy importante (39% del total) en el año 2021 pasa a representar el 22%, es decir, unos niveles que se presentaban en 2019 (22%) y 2018 (28%) (ObservaTUR 2021, 32). La primera opción volvería a ser “Hotel” con un 32% del total.

El avión recupera parte de sus viajeros, aunque el coche sigue siendo el principal medio de transporte, esta tendencia sí se repite en comparación con 2020.

Entre los destinos elegidos se ha optado por los viajes nacionales (77%) mientras que sólo el 12% viajará fuera de España. Una cifra de viajes internacionales que dobla a la ofrecida en 2020 (6%) pero que aún sigue alejada de los años 2019 (33%) y 2018 (29%). Como vemos, se va recuperando una parte de las costumbres que se venían dando en los últimos años, es de esperar que con la extensión de la vacunación entre casi toda la población se derrote al virus y se puedan recuperar buena parte de los hábitos que veníamos mostrando en todos estos años (ObservaTUR 2021, 37)

Respecto a los motivos para la elección del destino, destaca la “no masificación” de dicho destino con un 24%, mientras que en el año 2020 fue del 30%. Disponer de una segunda residencia (18%), el coste (16%) o la oferta de ocio y gastronómica (15%) son los motivos que le suceden (ObservaTUR 2021, 39).

En cuanto al tipo de viaje, la opción de “sol y playa” sigue siendo la más elegida (46%), seguida de viaje “familiar/niños” (18%), “turismo de relax y bienestar” (17%) y “turismo cultural” (8%). La principal diferencia entre 2020 y el resto de los años la encontramos en el descenso del viaje por motivos culturales y el incremento en los viajes con la familia y los niños, aunque en 2021 se ven ciertos atisbos de vuelta al anterior patrón (ObservaTUR 2021, 40).

La todavía persistencia de la pandemia sigue afectando a la elección del viaje, ya que un 12% de los viajeros aseguran que habrían elegido otro destino de no ser por la pandemia, mientras que el 38% creen que probablemente hubieran elegido otro lugar de viaje de no ser por el virus.

El gasto medio por persona que esperan realizar los viajeros se encuentra en mínimos de los últimos años con 566€, una cifra menor que la del año 2020 donde se gastaron 595€ y sustancialmente inferior a las de 2019 (714€) y 2018 (719€) (ObservaTUR 2021, 42).

Tal y como hemos expuesto a lo largo del presente documento, la vuelta a la normalidad gracias a las vacunas está siendo (y será) fundamental para recuperar por completo la actividad en este sector, y así lo creen distintos profesionales del sector.

Sobre la reactivación de la actividad turística, el 48,2% de los profesionales consultados por ObservaTUR creen que ya se ha producido, aunque con cierta lentitud. El restante 51,8% cree que será cuando se haya vacunado a buena parte de la población cuando se complete el despliegue de dicha actividad (ObservaTUR 2021, 49). 

En esta misma dirección, el 44% de los profesionales consultados creen que la recuperación no se iniciará hasta 2022, un 35% cree que será así en otoño de 2021 y un 16% que lo será en invierno de este mismo año.

Para estos mismos expertos hay discrepancias en el tiempo que se tardará en recuperar los niveles previos a la crisis del covid-19, el 20’5% cree que la actividad se recuperará en no más de un año, el 26’5% cree que se tardará entre un año y un año y medio, otro 26’5% cree que se tardará entre un año y medio y dos años, y los más pesimistas (26’5%) creen que se tardará más de dos años en recuperar dichos niveles pre-crisis. Con lo cual, para la mayoría de los profesionales encuestados por ObservaTUR (2021, 49) no se recuperará la actividad previa hasta pasado 2021, como mínimo. 

Después de todo este análisis que hemos presentado, podemos extraer 10 conclusiones:

  • La recuperación de la actividad previa a la crisis no se recuperará hasta pasado 2021 o incluso 2022.
  • Los hábitos de consumo han sufrido cambios en 2020 que ya se han empezado a revertir en 2021 y que se seguirán recuperando en años siguientes.
  • Los destinos de sol y playa siguen siendo los preferidos y destaca la “no masificación” de los destinos turísticos.
  • El destino nacional prevalece sobre el destino internacional con amplia diferencia.
  • El coche sigue siendo el principal medio de transporte.
  • El gasto medio por persona se reduce a mínimos de los últimos años.
  • La vacunación y el control del virus está siendo (y será) fundamental a la hora de poder reactivar con total normalidad la actividad.
  • España fue uno de los países más gravemente afectados por la crisis del covid-19, tanto en pérdida de empleo como en PIB.
  • Los jóvenes son quienes tendrán más complicado viajar en los próximos años como consecuencia de la falta de ingresos.
  • El miedo a viajar por la pandemia es menor que en 2020.

 

 

Referencias

Garcia Arenas, Javier, Alberto Graziano, Josep Mestres Domènech, and Eduard Llorens i Jimeno. 2021. “Ingresos y Gastos Entre Generaciones En Tiempos de Pandemia.” Caixa Bank Research. Disponible en: https://www.caixabankresearch.com/es/economia-ymercados/mercado-laboral-y-demografia/ingresos-y-gastos-entregeneraciones-tiempos.

INE. 2020. “Decil de Salarios Del Empleo Principal. Encuesta de Población Activa (EPA): Año 2019.” Disponible en: https://www.ine.es/prensa/epa_2019_d.pdf.

INE. 2021. “Contabilidad Nacional Trimestral de España: Principales Agregados. Cuarto Trimestre de 2020.” Disponible en: https://www.ine.es/daco/daco42/daco4214/cntr0420.pdf.

ObservaTUR. 2021. “Hábitos y Comportamientos Del Turista Nacional.”

Disponible       en:    https://www.observatur.es/wpcontent/uploads/2021/06/ObservaTUR-Verano-2021-VF.pdf.

UNCTAD. 2021. “Covid-19 and Toursim: An Update.” Disponible en: https://unctad.org/system/files/officialdocument/ditcinf2021d3_en_0.pdf.

WTTC. 2021. “Global Economic Impact Trends 2021.” Disponible en: https://wttc.org/Portals/0/Documents/Reports/2021/Global Economic Impact and Trends 2021.pdf?ver=2021-07-01-114957-177.

 

Conclusiones

  • La recuperación de la actividad previa a la crisis no se recuperará hasta pasado 2021 o incluso 2022.
  • Los hábitos de consumo han sufrido cambios en 2020 que ya se han empezado a revertir en 2021 y que se seguirán recuperando en años siguientes.
  • Los destinos de sol y playa siguen siendo los preferidos y destaca la “no masificación” de los destinos turísticos.
  • El destino nacional prevalece sobre el destino internacional con amplia diferencia.
  • El coche sigue siendo el principal medio de transporte.
  • El gasto medio por persona se reduce a mínimos de los últimos años.
  • La vacunación y el control del virus está siendo (y será) fundamental a la hora de poder reactivar con total normalidad la actividad.
  • España fue uno de los países más gravemente afectados por la crisis del covid-19, tanto en pérdida de empleo como en PIB.
  • Los jóvenes son quienes tendrán más complicado viajar en los próximos años como consecuencia de la falta de ingresos.
  • El miedo a viajar por la pandemia es menor que en 2020